DESCRIPCIÓN
Toda persona que escribe se enfrenta alguna vez con el
problema descriptivo, incluso si elabora un informe por simple que éste sea,
lleva una somera descripción.
Quizá no te has percatado que describes cotidianamente
algunas cosas que haces o sientes, cuando platicas de lo que te gustó en la
última película que viste, escribes una carta o elaboras una respuesta para un
examen.
Un profesor describe paso a paso la forma de aplicar un
procedimiento, un médico explica al paciente lo que sucede en su organismo y la
causa de una enfermedad; un científico da a conocer como llevó a cabo su
descubrimiento, todos ellos informan de sus actividades describiéndolas.
¿Pero qué es la
descripción?
Describir es
representar algo (personas, animales, objetos, lugares, sensaciones,
sentimientos, procesos, etc.) por medio del lenguaje y sus recursos expresivos, explicando cómo es lo las
impresiones que causa.
La descripción es
el arte de describir; observar las características de un ser, objeto o
situación, seleccionar las que lo individualizan y dar con el lenguaje una
imagen representativa de la realidad descrita, de tal manera que quien la lea o
escuche imagine como si lo viera, el objeto, el ser o la situación, aun sin
conocerla ni haberla presenciado.
Pero describir no
es tan fácil como parece, ya que la confundimos fácilmente con la enumeración, ésta última solo presenta
un listado de las partes que componen un objeto, hecho o situación, pero no da
una idea exacta de él o ella.
Ejemplo: Mi recámara tiene una cama grande, un tocador, una
ventana cubierta con una cortina floreada, un tapete en la entrada que dice
bienvenido, una mesa para trabajar, una computadora y algunos libros. Estamos
ante una enumeración de objetos que componen una recámara, no ante una
descripción.
Todo el que escribe se enfrenta alguna vez con el problema
descriptivo. Incluso un simple informe, a veces, lleva implícita una somera
descripción. Describir bien lo que vemos es fundamental; pero la tarea no es
tan fácil como pudiera creerse. Tan importante es esta materia que se ha dicho,
con razón, que la descripción “es la piedra de toque de los buenos escritores”.
Dentro, pues, de nuestro campo de estudio, podemos
considerar dos tipos de descripción:
a)
La
descripción técnica o instructiva, cuyo fin es dar a conocer un objeto: sus
partes y finalidad.
b)
La
descripción literaria, cuyo fin es provocar una impresión (agradable o
desagradable) o un sentimiento (dolor, alegría, admiración…), mostrando lo que
describimos de manera que cause la impresión o sentimiento que nos hayamos propuesto.
TIPOS DE DESCRIPCIÓN
El sujeto individual de una descripción
puede ser un objeto, un animal o una persona.
1.
Descripción
de un objeto: Para describir bien un objeto cualquiera no basta con la
observación, digamos, sensible. Lo importante es averiguar la finalidad de
dicho objeto. Conviene, pues, responder a las siguientes preguntas: ¿Para qué
sirve? ¿Es bueno o malo? Descríbanse, por consiguiente, las partes esenciales
del objeto con criterio finalista. La descripción
de un objeto, pueden ser objetivas
o subjetivas.
1.1.
La descripción
objetiva es propia de los textos
científicos y técnicos. Tiene una finalidad informativa: pretende mostrar
la realidad tal como es. En ella, el emisor se limita a reflejar lo que ve de
una manera minuciosa y precisa, sin manifestar sus propios sentimientos o
emociones. Este tipo de descripción utiliza un lenguaje objetivo y riguroso.
1.2.
La descripción
subjetiva es propia de los textos
literarios. Tiene una finalidad estética. El emisor no se preocupa tanto de
reflejar la realidad como de dar cuenta de los efectos que esa realidad produce
en su ánimo; por eso, la descripción pierde en minuciosidad y exactitud y se
llena de valoraciones personales que transmiten al receptor las emociones y
sentimientos de quien hace la descripción.
2.
Descripción
de un animal: También aquí conviene tener en cuenta el criterio finalista;
pero sin perder de vista el aspecto dinámico: diversas partes del cuerpo, modo
de vivir, etc. Según nuestro especial “punto de vista”, destacaremos este
movimiento o aquel modo de vivir del animal.
3.
Descripción
de una persona: La cuestión se complica un poco. No basta el retrato
puramente físico. Los rasgos de una persona, sus vestidos y su modo de moverse,
deben ser significativos, es decir, expresión de carácter o temperamento de
dicha persona.
Evítese la vulgaridad. Lo que sirve para todos no
caracteriza a nadie. El verdadero retrato está formado por una serie de
detalles, rasgos, que sólo sirven para el “modelo” que se intenta pintar. No
halague al modelo, ni exagere los defectos con criterio caricaturesco. Conviene
ser objetivo y honrado. Elimínense los rasgos no significativos y destáquense
los que define al personaje.
Hay varias formas de describir a una persona. Según se
describan sus rasgos recibe distintos nombres:
·
Prosopografía:
Es la descripción de los rasgos físicos
de la persona, de su apariencia externa.
·
Etopeya:
Es la descripción de rasgos psicológicos
o morales del personaje: Su manera
de ser, de actuar, su carácter, las acciones y las costumbres del personaje.
Veamos un ejemplo en el que podemos encontrar mezclados elementos físicos y psicológicos,
aunque en distinta proporción, en este texto de Galdós:
El pobre chico de este modo burlado se llamaba Luisito Cadalso, y era
bastante mezquino de talla, corto de alientos, descolorido, como de ocho años,
quizá de diez, tan tímido que esquivaba la amistad de sus compañeros, temeroso
de las bromas de algunos, y sintiéndose sin bríos para devolverlas. Siempre fue
el menos arrojado en las travesuras, el más soso y torpe en los juegos, y el
más formalito en clase, aunque uno de los menos aventajados, quizás porque su
propio encogimiento le impidiera decir bien lo que sabía o disimular lo que
ignoraba.
Benito Pérez Galdós, Miau
·
Caricatura:
Es un tipo de descripción en la que los rasgos físicos y morales de la persona
se presentan de manera exagerada, acentuando los defectos.
Humor gráfico: Observa
estas caricaturas de famosos. Comprueba cómo el dibujante, realza y exagera los
rasgos más destacados y pinta como deformes y desproporcionadas las facciones
de la cara. Observa también que, a pesar de la deformación, el personaje real
es reconocible.
Caricatura literaria:
Cuando la caricatura se realiza sólo con palabras, se convierte en un tipo de
descripción en el que también se deforman o exageran los rasgos del físico o
del carácter de un personaje.
Era una mujer más envejecida que vieja, y bien se conocía que nunca
había sido hermosa. Debió de tener en otro tiempo buenas carnes; pero ya su
cuerpo estaba lleno de pliegues y abolladuras como un zurrón vacío. Allí, valga
la verdad, no se sabía lo que era pecho, ni lo que era barriga. La cara era
hocicuda y desagradable. Si algo expresaba era un genio muy malo y un carácter
de vinagre; pero en esto engañaba aquel rostro como otros muchos que hacen
creer lo que no es. Era Nicanora una infeliz mujer, de más bondad que
entendimiento, probada en las luchas de la vida, que había sido para ella una
batalla sin victorias ni respiro alguno. Ya no se defendía más que con la
paciencia, y de tanto mirarle la cara a la adverdidad debía de provenirle aquel
alargamiento de morros que le afeaba considerablemente.
B. Pérez Galdós, Fortunata y Jacinta
·
Autorretrato
o retrato: Cuando el autor se describe a sí mismos o es una descripción
combinada en la que se describen las características físicas y morales de la
persona. Une la prosopografía y la etopeya.
Ejemplo de retrato físico:
Mis pies son medianos y casi nunca uso tenis, solo zapato normal,
prefiero los borceguíes antes que los mocasines, y no tolero los escarpines de
charol. No uso corbata pero siempre
traigo camisa y no gusto de las camisetas, aunque no tengo realmente algo
encontrar de ellas.
Ejemplo de retrato moral:
No me gustan los patos, ni siquiera en pintura. Yo no creo que soy el
centro del mundo, solo me doy cuenta que los demás giran en mi orbita.
Realmente soy muy humilde, solo que me da pena y prefiero ocultar mi humildad
por miedo a caer en vanidad. Cuando cometo un error acepto las disculpas de los
demás. Me gusta la mostaza y el azúcar,
los autos deportivos y las películas “rápido y furioso”.
Diferentes tipos de descripción de un conjunto
La descripción de un conjunto puede ser pictórica,
topográfica o cinematográfica. Refiriéndonos ahora a la descripción de un
conjunto (cuadro, escena, panorama, paisaje, etc.), estudiaremos tres tipos
fundamentales.
a)
El objeto descrito y el sujeto que describe
están ambos inmóviles. Es la descripción “pictórica”.
b)
El objeto descrito está inmóvil y el sujeto que
describe, en movimiento. Es la descripción “topográfica”.
c)
El sujeto que describe permanece inmóvil,
mientras el objeto descrito está en movimiento. Es la descripción
“cinematográfica”.
Cada uno de estos tres tipos de descripción tiene su técnica
y hasta su estilo propio.
a)
Descripción
pictórica: La descripción pictórica es una forma literaria en la cual una
persona permanece inmóvil frente a una escena, que la describe también es su
aspecto estático, es decir, que mediante el texto descriptivo va formando una
pintura mental de lo que sucede frente a sus ojos. Este tipo de descripción es
muy usado tanto para la descripción de lugares, como de personas y animales.
Ejemplo de descripción pictórica:
Mi vieja escuela.
Es increíble cómo pasa el tiempo. Estoy en la calle de mi escuela y
todo es diferente. Ahí sigue la escuela. Las rejas abiertas por donde
entrabamos cuando era tarde, ahora son fríos muros casi inexpugnables. La
papelería de Paty, donde comprábamos refrescos y papelería, ahora es sólo una
cortina pintarrajeada y polvorienta. La casa de doña Chona ahora es un edificio
de departamentos. La otra papelería aún está, pero ya no la atiende la
viejecita que me vendía las plumas, ahora está una jovencita que parece ser su
nieta. Del árbol donde nos sentábamos a platicar y a tomar refrescos, ahora
sólo queda el tronco que sirve como banco a un anciano quien también mira
nostálgico la vieja escuela. Viéndolo bien ese viejecito, es aquel que era mi
maestro de matemáticas, el que me castigó por dejar un escarabajo en su
escritorio, pero a pesar de eso, me dejó alta calificación por ayudar a mis
compañeros. El también mira los pocos restos que quedan de nuestros recuerdos;
quizá en su nostalgia, recuerda mucho más y ve mucho menos que lo que yo puedo
añorar.
b)
Descripción
topográfica: La técnica de la descripción topográfica mantiene al
observador inmóvil, contemplando todo desde un ángulo de visión. Es propio del
cronista que viaja describir el paisaje desde un ferrocarril, un automóvil o un
avión. En este caso el relieve es elemento fundamental. No consiste en una
enumeración de detalles, sino en la presentación de los rasgos que caracterizan
un paisaje. Ejemplo de descripción topográfica:
Sobre un jardín:
Al fondo del garaje se asomaba, como un relámpago, el jardín. Comenzaba
con una grama suave y corta, de un verde amatista, que se abalanzaba sobre el
concreto alrededor como queriendo huir despavorida, como esperando poder
arrancarse de la tierra negra y húmeda de la zona. De inmediato se erguían los
troncos casi grises del manzano y el limonero, modestos pero frondosos,
compartiendo el aire limitado del jardín y el generoso sol del trópico, cual
pilares que sostenían un techo de hojas gruesas, venosas, de un color profundo
y orgulloso que se confundía con su propia sombra. Aquí y allá, a sus pies,
diversas macetas anaranjadas, más o menos enteras, de las que surgía toda clase
de arbustos floridos, algunos con frutos minúsculos insinuándose al final de
las ramas, como en un árbol de navidad con los adornos mal puestos. Y luego de
todo el paredón, abrazado por la hiedra venenosa y sus caminos torcidos,
serpenteantes, empeñada en cubrir la mayor cantidad posible de superficie.
c)
Descripción
cinematográfica: Presenta a los seres en su esencia vital, como una escena
cinematográfica, con luz, movimiento, color, relieve y sonido. Por ejemplo, la
descripción de una batalla, un desfile.
Es el caso que se nos presenta, por ejemplo, ante un desfile
militar. Aquí importa ante todo dar la impresión de movimiento, destacar la
variedad y traer a "primer plano" lo más saliente del desfile. Pero
también conviene tener en cuenta el sonido, por ejemplo: el ensordecedor ruido
de los tanques que van arando el asfalto de la calle, orugas de ruedas dentadas
con sus cañones apuntando a los aires. Destacaremos, por ejemplo, el paso
marcial de una Compañía, el acompasado ritmo de su marcha, la elegancia o
precisión del gesto; o recogeremos también el agudo toque de corneta que
irrumpe, de pronto, en los aires, o el redoble de los tambores, fondo sonoro,
rítmico, del desfile.
En suma, en la descripción "cinematográfica", el
lector, gracias a nuestro trabajo, asiste al espectáculo como si lo viese y
oyese con sus propios ojos y oídos. Es ésta acaso la más completa de las
descripciones porque requiere luz, color, movimiento, relieve y sonido.
Todo el día sostuvieron la gran contienda y el cruel combate. Cansados
y sudorosos tenían las rodillas, las piernas y más abajo los pies, y manchados
de polvo las manos y los ojos, cuantos peleaban en torno del valiente servidor
del Eácida, de pies ligeros. Como un hombre da a los obreros, para que la
estiren una piel grande de toro cubierta de grasa, y ellos, cogiéndola, se
distribuyen a su alrededor, y tirando todos sale la humedad, penetra la grasa y
la piel queda perfectamente extendida por todos lados, de la misma manera
tiraban aquéllos del cadáver acá y acullá, en un reducido espacio, y tenían
grandes esperanzas de arrastrarlo los troyanos hacia Ilio, y los aqueos a las
cóncavas naves.
La descripción según el punto de vista del autor
·
La descripción
estática refleja el aspecto de algo, su apariencia física, sin movimiento
en el espacio y el tiempo.
·
La descripción
dinámica refleja la esencia viva de algo, su ser en movimiento.
La
descripción estática nos da el aspecto de las cosas, la mera apariencia física
como detenida en el tiempo y en el espacio. Es como una fotografía. La
descripción dinámica o animada es la que nos da el ser de las cosas, su esencia
viva, en movimiento. Es como una escena o “secuencia” cinematográfica. Podría
afirmarse que este tipo de descripción no lo es propiamente, sino que se trata
de una narración descriptiva. Lo que no es exacto porque en la descripción
animada no hay argumento, sino aliento vital. Lo descriptivo mira al ser de las
cosas; lo narrativo, al acontecer.
Ejemplo de descripción estática:
El encanto de sus pueblitos, su elegante arquitectura colonial, sus
acogedoras posadas, hermosos paisajes y agradable clima de montaña, hacen de
Táchira un destino turístico relajante, lleno de verdor, tradición, historia,
deliciosa gastronomía, gente amable y experiencias inolvidables.
Su capital, San Cristóbal, es una ciudad eminentemente comercial,
debido a su proximidad con la ciudad de Cúcuta, de la República de Colombia, el
punto fronterizo más activo de Latinoamérica.
El estado Táchira presenta muchas razones para pasarla bien. Ríos,
montañas, llanuras, parques y simpáticos poblados te brindarán un sinfín de
opciones para disfrutar una buena temporada de esparcimiento, descanso y
recreación, para todos los gustos.
Estado Táchira.
Ejemplo de descripción dinámica o animada:
Un coche avanza por la rugosa carretera, pasando frente a un grupo de
casas pequeñas. No hay señales de vida. El coche rebasa a un hombre alto y
delgado que camina en sentido opuesto. El hombre delgado sigue su camino sin
reparar en el automóvil. Pasa frente a varias casas, y entonces dobla y se
dirige hacia la puerta principal de una de ellas. Camina hasta la puerta, la
abre y desaparece en su interior.
LA NARRACIÓN
El arte de narrar es tan antiguo como el hombre mismo. La
frase “cuéntame un cuento” ha sido repetido por los niños de todo el mundo en
todas las épocas, aunque al llegar a adultos se pierde a veces el interés por
los cuentos. En nuestros tiempos, el cine, la televisión y la computación han
capturado gran parte del auditorio que antes era dominio de los novelistas y
los cuentistas.
Narrar es contar un suceso, acciones o historias reales o
imaginarias.
Narrar es contar
una o varias acciones. La narración es una escena compleja, y, también, un
encadenamiento de escenas. La diferencia fundamental entre descripción y narración reside, esencialmente, en el juego de un
factor que se resumen en dos palabras: vida
interior. Mientras la descripción
se contenta con fijar el aspecto externo de
los hechos percibidos por nuestros sentidos, la narración intenta averiguar o conocer, además de las acciones, sus
causas morales; los sentimientos, el carácter, en suma, que impulsa a actuar a
los personajes en un sentido determinado.
La narración presenta en orden cronológico el desarrollo de
un suceso o sucesos reales o imaginarios que ocurren en torno a uno o más
personajes. Su objetivo puede ser entretener o enseñar. Depende en realidad de
lo que el autor se proponga.
Un buen narrador procurará despertar el interés del lector y
mantener viva su curiosidad a lo largo de todo el relato. El buen relato
mantiene al lector en suspenso, pendiente de lo que viene a continuación. Y si
el propósito de la narración es comunicar un mensaje, el autor tendrá al lector
pendiente de este mensaje.
Según Schoeckel, “lo primero que hacemos con la descripción
para convertirla en narración, es ampliarla…
Antes, era describir un parque con surtidor y árboles y yedra; ahora, me toca
narrar toda la escena que se desenvuelven en aquel marco natural.
Elementos de la narración
En una narración distinguiremos los siguientes elementos:
·
El
narrador: Es el sujeto que, desde un punto de vista concreto, cuenta los
hechos de la historia, presenta a los personajes, los sitúa en un espacio y
tiempo determinados, observa los hechos que le rodean y muestra su forma de
pensar y su forma de comportarse. La manera de contarlo todo es importante para
la comprensión de la historia. Entre los distintos tipos de narrador, señalamos
los siguientes:
o
Narrador en
primera persona: Cuando quien cuenta lo hechos participa en la historia que
cuenta.
o
Narrador
en tercera persona: Cuando quien cuenta la historia está fuera de ella.
·
La
acción: Está formada por todos los acontecimientos y situaciones que
componen una historia. Dichos acontecimientos se pueden organizar en núcleos
con cierta autonomía, llamados episodios.
·
Los
personajes: Son aquellos que realizan las acciones que cuenta el narrador.
Por su importancia en el desarrollo de dicha acción, los personajes pueden ser principales o secundarios. Dentro de los principales se encuentra el protagonista, que es el personaje más
importante de todos y el antagonista
que es el oponente al protagonista.
o
En la mayoría de los tipos de narración, hay una
figura central que la historia se centra alrededor, ya menudo hay alguien que
trabaja en contra de ellos para frustrar sus planes. Si bien muchos estudiantes
pueden no darse cuenta, si pueden reconocer las fuerzas del bien y el mal en una historia, un programa de televisión, una película, un
cómic o un videojuego, entonces es probable que ya entiendan las diferencias
fundamentales entre un protagonista y
un antagonista en la literatura.
o
El protagonista
persigue los objetivos de la trama de una historia, que puede diferenciarlos de
otros personajes principales, mentores o compañeros. Un protagonista es a
menudo también llamado el héroe de la
historia, a pesar de que él o ella también pueden ser elegido a regañadientes o
cínico sobre toda la prueba.
o
El antagonista
de una historia se opone a los objetivos del protagonista. Un antagonista es a
menudo llamado el villano, pero un
antagonista también puede venir en forma de un grupo de personas, una
institución, una fuerza de la naturaleza, o un conflicto personal o falla el
protagonista debe superar. La mejor manera de discernir al antagonista es
preguntar quién se interpone en el camino de la meta de la historia.
·
La
estructura: Este término se refiere a la organización de los elementos de
la narración, los cuales están interrelacionados formando un todo. De manera
general, distinguiremos tres partes en una narración:
o
Presentación:
Esta etapa recibe varios nombres como: introducción, planteamiento, etc., pero
su contenido y finalidad, en esencia será los mismos. En esta parte el autor
capacita al lector para que entienda el relato, así mismo, prepara su ánimo,
interesándolo. El autor tendrá el cuidado de esbozar el tema central de la
narración, describir los lugares y circunstancias en que ocurrirá el suceso,
dar los antecedentes de las personas que en él van a intervenir. En ocasiones,
tal vez no sea necesario hablar de alguno de estos aspectos; pero lo que sí se
considera indispensable es dar un apunte acerca del problema, porque esto
servirá para captar la atención.
o
Desarrollo:
Es el cuerpo de la narración, la etapa en la que el autor hace el relato del
suceso, proponiéndolo con todas las circunstancias relevantes para que el
lector tenga conocimiento cabal del mismo.
o
Conclusión:
Es la parte de la narración donde el autor informa acerca del fin que tuvo
aquello que él destacó como aspecto o personaje principal. No habrá necesidad
de que se cuente todo el final, sino sólo aquello que se puso en relieve.
·
Tiempo:
Es el elemento de la narración que tiene en cuenta la duración, sucesión y
ordenación en que se producen los distintos acontecimientos. El orden temporal
en que se puede desarrollar la historia puede llevarse a cabo de forma lineal
cuando se cuenta en el orden en el que sucedieron los hechos. A veces, el
narrador altera el orden temporal anticipando o posponiendo hechos, con los que
se produce una ruptura del orden cronológico. La duración del tiempo que se
narra puede ser diverso: varios años, un día, unas horas, etc.
·
Espacio:
Es el componente narrativo que se refiere al lugar en el que se desarrolla la
acción y por el que se mueven los personajes. Puede haber espacios urbanos, rurales,
domésticos, idealizados.
Ejemplo de elementos
estructurales de la narración:
LA MUERTA Y OTRAS
SORPRESAS
AUTOR: MARIO
BENEDETTI
EL OTRO YO
INTRODUCCIÓN:
“Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se
le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía
los dedos en la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando. Corriente en
todo, menos en una cosa: tenía otro yo.
El otro yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de
las actrices, mentía cautelosamente, se emocionaba en los atardeceres. Al
muchacho le preocupaba mucho su otro yo y le hacía sentirse incómodo frente a
sus amigos. Por otra parte, el otro yo era melancólico y, debido a ello,
Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.
DESARROLLO:
Una tarde, Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los
zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la
radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó, el otro yo
lloraba con desconsuelo.
En el primer momento, el muchacho no supo qué hacer, pero
después se rehízo e insultó concienzudamente al otro yo. Este no dijo nada,
pero a la mañana siguiente se había suicidado.
Al principio, la muerte del otro yo fue un rudo golpe para
el pobre Armando, pero en seguida pensó que ahora sí podría ser íntegramente
vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.
CONCLUSIÓN:
Sólo lleva cinco días de luto, cuando salió a la calle con
el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se
acercaban sus amigos. Eso le llenó de felicidad e inmediatamente estalló en
risotadas. Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos notaron su presencia.
Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: “Pobre
Armando. Y pensar que parecía tan fuerte, tan saludable.”
El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo
tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la
nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía
se la había llevado el otro yo”.
