jueves, 18 de abril de 2019

Unidad Nº V - Mapa Conceptual

¿Qué es un Mapa Conceptual?

Un mapa conceptual es una herramienta de aprendizaje basada en la representación gráfica de un determinado tópico a través de la esquematización de los conceptos que lo componen. Estos conceptos son escritos de forma jerárquica dentro de figuras geométricas como óvalos o recuadros, que se conectan entre sí a través de líneas y palabras de enlace.

El uso de los mapas conceptuales permite organizar y comprender ideas de manera significativa.

El origen de esta herramienta radica en la década de 1960 con las teorías sobre psicología del aprendizaje significativo desarrolladas por David Ausubel y fue puesto en práctica en 1970 por Joseph Novak.

Características de un Mapa Conceptual

  • Jerarquización: Los conceptos se encuentran ordenados en forma jerárquica. De esta forma, la idea general se ubica en la parte superior del esquema y a partir de ella se desarrollen los demás conceptos.
  • Responden una pregunta de enfoque: Aunque los mapas conceptuales involucren contenidos generales y específicos, su elaboración y estudio debe permitir al individuo resolver una pregunta de enfoque a través de la cual se desarrollará el contenido del gráfico.
  • Simplicidad: Reflejan la información más importante de forma breve y concisa.
  • Uso de proposiciones: Se forman a partir de la unión varios conceptos mediante palabras de enlace y líneas conectoras.
  • Uso de enlaces cruzados: Se emplean para relacionar conceptos de diferentes partes del mapa conceptual y dar lugar a una nueva idea o conclusión.
  • Agradable a la vista: cuando se elabora de forma armoniosa crea un impacto visual que facilita la comprensión del contenido planteado.
Elementos de un Mapa Conceptual

Los mapas conceptuales también se llaman "diagramas conceptuales". Si bien otros tipos de diagramas lucen similares, los mapas conceptuales tienen características específicas que los diferencian de otras herramientas visuales.

1. Los conceptos: Estos se refieren a eventos, objetos, situaciones o hechos y se suelen representarse dentro de círculos o figuras geométricas que reciben el nombre de nodos.

Cada concepto representado en el mapa conceptual es relevante para el significado del concepto de mayor jerarquía, que en ocasiones puede ser el título o tema central.

Deben ser presentados de forma organizada, de forma que existan relaciones solo entre los más significativos, puesto que si relacionan todos ellos entre sí, resultaría en una red de conexiones incomprensible. Además, los conceptos no deben tener verbos ni deben formar oraciones completas, ni tampoco repetirse dentro del mapa.

2. Las frases / palabras de enlace: Normalmente están conformadas por verbos y expresan la relación que existe entre dos o varios conceptos para que sean los más explícito posibles, estos se representan mediante líneas conectoras.  Algunos ejemplos son "causa", "incluye" y "requiere".

En un mapa conceptual, las líneas conectoras no son suficientes para determinar la relación existente entre los conceptos, por esto suelen acompañarse de palabras de enlace que determinan la jerarquía conceptual y especifican la relación entre los conceptos.

Algunas palabras de enlace pueden ser: “Es parte de”, “se clasifican en”, “es”, “depende de”, “para”, “contribuyen a”, “son”, entre otras.

3. Estructura proposicional: Están compuestas por la unión de uno o varios conceptos o términos que se relacionan entre sí, a través de una palabra de enlace. Estas deben formar oraciones con sentido propio y no deben necesitar de otras proposiciones para tener coherencia.

4. Líneas conectoras o de unión: Se utilizan para unir los conceptos y para acompañar las palabras de enlace. Las líneas conectoras ayudan a dar mejor significado a los conceptos uniéndolos entre sí.

En este mapa conceptual se señalan en negrita los elementos mencionados anteriormente.


5. Estructura jerárquica: Un elemento clave del mapa conceptual es su estructura jerárquica. Los conceptos más generales e inclusivos se ubican en el sector superior del mapa conceptual y los conceptos más específicos y exclusivos se disponen de forma jerárquica más abajo. De este modo, los mapas conceptuales se diseñan para ser leídos de arriba abajo.

6. Pregunta de enfoque: Una pregunta de enfoque define el problema que el mapa conceptual debe resolver. El desarrollo de una pregunta de enfoque te permite realizar el diseño con un contexto en mente, y así te ayuda a guiar y mantener la dirección de tu mapa conceptual. Dentro de la estructura jerárquica, la pregunta de enfoque debería estar en la parte superior del mapa conceptual y actuar como punto de referencia.

7. Estacionamiento: Antes de comenzar tu mapa conceptual, puede resultar útil crear una lista que identifique los conceptos clave que deben incluirse. Establece una lista ordenada por categorías, desde el concepto más general hasta el más específico. Esta lista se denomina "estacionamiento", ya que moverás los elementos al mapa a medida que descubras su ubicación apropiada. 

8. Enlaces cruzados: Los enlaces cruzados son relaciones entre conceptos que pertenecen a diferentes dominios del mapa conceptual, permitiéndote visualizar cómo se conectan las ideas dentro de estos dominios diferentes. Tanto los enlaces cruzados como la estructura jerárquica facilitan el pensamiento creativo, y estos enlaces cruzados a menudo indican momentos de creatividad.

Cómo Elaborar un Mapa Conceptual


  1. Identifica el tema y la pregunta de enfoque que quieres desarrollar. Por ejemplo, si el tema se trata de “Los alimentos”, una pregunta de enfoque resultaría: ¿qué tipos de alimentos causan mayor daño a la salud? De esta forma, tu mapa conceptual estaría enfocado en detallar los tipos de alimentos y las razones por las cuales podrían afectar el bienestar.
  2. Busca suficiente información sobre el tópico y destaca las ideas principales.
  3. Ahora identifica varios conceptos acerca del tema que consideres más importantes y necesarios para explicar tu idea, resumiéndolos en su idea principal o palabras claves.
  4. Comienza encerrando el título en un recuadro en la parte superior de la hoja.
  5. Conecta el título del mapa conceptual con el concepto principal a través de una línea recta y una palabra de enlace que permita explicar de qué forma se relacionan, creando así una proposición. Estas palabras generalmente son verbos y deben ser muy específicas para entender claramente la correspondencia.
  6. Comienza a plantear los conceptos más importantes en la parte superior de la hoja hasta reflejar los conceptos menos importantes en la parte inferior.
  7. Puedes relacionar conceptos de distintos segmentos del mapa a través de enlaces cruzados y su respectiva palabra de enlace.
  8. Cuando finalices, lee de principio a fin tu trabajo para que te asegures que todas las relaciones son correctas y que la pregunta de enfoque fue respondida. Con ello podrás realizar las correcciones que convengan.

Cómo se Elabora un Mapa Conceptual Paso a Paso

A continuación te explicaremos detalladamente cómo elaborarlos paso a paso. Este artículo contiene muchos ejemplos que puedes presionar para agrandar y ver con mayor detalle.

Paso 1: Define el tema de tu Mapa Conceptual

Debes saber que los mapas conceptuales son muy versátiles, así que cuando tengas que elaborar tu primer mapa debes plantearte esta pregunta; ¿qué quiero reflejar en mi mapa conceptual?

Esto significa hallar la pregunta de enfoque sobre la cual se basará tu trabajo, que se refiere a lo que el lector va a aprender efectivamente una vez que lea tu mapa conceptual.

Debido a que existen muchos caminos para desarrollar tu tema, enfócate en aquél que te permita sentirte satisfecho con la información que vas a transmitir y aprender.

Por ejemplo: si quieres hacer un mapa conceptual sobre la música, hay muchas maneras de abordarlo; hablar de géneros musicales, épocas musicales, su história, tendencias, artistas, instrumentos, etc. Observa que en el siguiente ejemplo, el autor escogió como pregunta de enfoque “El Lenguaje Musical” lo cual de inmediato traslada al lector a un contexto específico, evitando así confusiones o ambigüedades.



Paso 2: Recopila toda la información necesaria

Dependiendo de qué tan complejo sea el tema deberás buscar suficiente información sobre el mismo, si sueles utilizar internet como medio de investigación, te recomendamos visitar y comparar al menos 3 páginas web, para asegurarte de obtener información veraz, además que uno de los beneficios de los mapas conceptuales es que, mientras realizas la recopilación de información, tu cerebro ya está asimilando el contenido antes de plasmarlo.

Si se trata de un proyecto personal, o uno donde las ideas provienen de tu mente, asegúrate de recopilar también toda la información necesaria. Léelo varias veces y trata de hacer un resumen de una página que refleje lo más importante. ¡Tómate tu tiempo para este paso y no olvides ningún detalle!.

Paso 3: Sintetiza y prioriza la información

Una vez que hayas hecho un resumen de toda la información que recopilaste, deberás ejercitar tu habilidad de síntesis para seleccionar únicamente los conceptos que consideres más importantes para explicar tu tema. Una vez identificados, debes ordenarlos de acuerdo a su importancia.

Por ejemplo: Si tu mapa conceptual se trata sobre: ¿Cómo llevar una vida saludable?, debes comenzar con una idea general relacionada a la importancia del cuidado de nuestro cuerpo y espíritu, para luego enfocarte en qué tipo de hábitos mejoran la salud y a partir de allí comenzar a mencionar prácticas como el ejercicio, la adecuada alimentación, meditación, etc, es decir, debes comenzar de lo más general a lo más específico.
Una vez hecho esto, tendrás que afinar más tu capacidad cerebral de síntesis para resumir cada concepto de tu lista en una sola oración e incluso palabras claves que representen claramente la idea principal.

La idea es que con este resumen que estás elaborando, sintetices lo más que puedas la información, destacando únicamente lo esencial, que es lo que efectivamente el cerebro procesa y retiene por más tiempo.

El objetivo es que cualquier persona que lea tu mapa conceptual por primera vez, pueda entender lo que quieres transmitir con él, así que para asegurarte de haber hecho este paso correctamente, puedes pedir ayuda a un familiar o compañero para que lea tu lista de ideas ordenadas y te comente si entendió todo perfectamente.



Observa en este ejemplo los dos aspectos importantes que mencionamos sobre el orden de las ideas y su amplitud. Principalmente, al hablar del Sistema Solar, el autor comenzó refiriéndose a lo más general para ambientar a cualquier lector, conocedor o no conocedor del tema, antes de nombrar o enumerar los planetas.

Asimismo, nota como las frases son cortas y concisas, permitiendo definir perfectamente cada concepto con la información más importante.

Paso 4: Crea una lista de conceptos

Selecciona los conceptos más relevantes del tema, es decir, aquellos que son necesarios para poder comprender el significado del texto, y colócalos en una lista.

Luego ordena tu lista sepáralos por área y por niveles de inclusividad (mayor, igual o menor inlcusividad), colocándo el más inclusivo y general al principio.

Para determinar mejor el orden de los conceptos puedes analizar tu pregunta de enfoque, quizás puedas terminar modificando el tema central o escribir uno diferente. Revisa tu lista y agrega más conceptos si son necesarios.

Ya tienes toda la información para comenzar tu mapa conceptual, ahora puedes decidir entre hacerlo de forma manual, o conocer algunos programas para elaborar mapas conceptuales. Todo depende de cómo te sientas más cómodo y de cuánto tiempo tengas para realizarlo.

Recomendamos que apliques los dos métodos para detectar cuál es el que más te favorece y te genera mejores resultados.

Primero que nada debes ubicar el título de tu mapa conceptual dentro de un recuadro en la parte superior central de la hoja, como te mostramos en las imágenes anteriores. El título se refiere al tema central de tu mapa conceptual o el concepto más importante a partir del cual desarrollarás el resto de las ideas.

Paso 5: Conecta las ideas

Ahora comienza trazando una línea recta a partir del recuadro del título, que conecte con el recuadro que contendrá la idea principal de tu mapa conceptual. Esta puede ser la definición más importante.

A partir del título coloca los conceptos más importantes arriba, normalmente suelen haber hasta tres conceptos generales en la parte superior del mapa, y debajo de ellos coloca los subconceptos correspondientes y de ésta forma ve desarrollando jerárquicamente tu lista de conceptos.

Une los conceptos mediante líneas conectora y palabras de enlace que deben explicar la relación entre esos conceptos que se unen.

Por ejemplo: si tu mapa conceptual se trata de “Estrategias para elevar el autoestima”, deberías definir “Autoestima” en primera instancia. Sobre la línea conectora debes escribir una palabra o verbo de enlace que permita al lector reconocer la relación entre el contenido de los recuadros; como por ejemplo: “es”, “consiste en”, “se clasifica en”, “permite”, esto se llama proposición o conectores.

Realiza esto con todas las ideas que previamente anotaste en tu resumen, en orden de importancia, hasta la parte inferior de la hoja.



En este ejemplo puedes observar mejor las proposiciones que mencionamos anteriormente; “lo hacemos”, “para”, “determinada por”, “modifican” etc. Éstas se encuentran ubicadas entre las líneas azules que conectan los distintos conceptos y es importante escribirlas fuera de los recuadros, para indicar claramente la interrelación entre las ideas.

Toma en cuenta que puedes relacionar la idea de un recuadro con otra en diferentes segmentos del mapa, solo debes cuidar que cada relación se identifique correctamente, separando los recuadros de manera adecuada e identificando correctamente las proposiciones para que no se genere ninguna confusión.


Nota cómo puedes realizar relaciones entre distintos segmentos de un mapa conceptual con este ejemplo sobre el “Aparato Digestivo”. El concepto “Jugos digestivos” está relacionado con las “Glándulas anejas” y el “Tubo digestivo” al mismo tiempo, por lo cual, en vez de repetir palabras, puedes incorporar una nueva línea conectora que denote esta relación a través de una proposición.

De esta forma es mucho más fácil recordar la información y puedes aprender cómo estan vinculadas varias partes de un todo.

Paso 6: Revisa tu mapa

Una vez que termines tu mapa conceptual, es recomendable repasar todo el contenido, leyéndolo varias veces para asegurarte que las relaciones entre las ideas se hicieron correctamente, y que todo el contenido tiene sentido y orden lógico.

No importa si tu primer intento no resultó como esperabas, siempre puedes reorganizar todo y afinar detalles, agregar o suprimir ideas hasta que quede perfecto y, lo más importante es que al leerlo, toda la información importante se vea reflejada y se entienda, por lo cual puedes pedir la opinión de un tercero para asegurarte que está todo en orden.


En este mapa conceptual, el autor explicó lo más importante y enfocó su mapa en la información que deseaba transmitir. También puedes observar cómo en el apartado “¿De dónde viene el nombre de las notas? “ coloca la palabra “Origen” seguido de material multimedia adjunto que puede ser un video o imágenes, lo cual es una gran ventaja si deseas elaborar tu mapa conceptual en forma digital.

Finalmente, independientemente del uso que le des a los mapas conceptuales, evalúa los resultados que obtuviste, si comprendiste efectivamente el contenido para un examen, o si el público comprendió el mensaje transmitido en caso de haberlo empleado en alguna exposición.

Es importante que hagas un seguimiento de los resultados para identificar qué puedes mejorar de cada mapa conceptual y hacerlos cada vez más concisos.

miércoles, 17 de abril de 2019

Unidad Nº V - Mapa Mental

¿Qué es un Mapa Mental?

Un mapa mental es un diagrama o herramienta de aprendizaje, utilizada para representar conceptos o ideas asociadas a un tema en particular.  Es una herramienta empleada para facilitar el aprendizaje mediante la visualización de ideas de forma esquematizada, todas ellas relacionadas entre sí, las cuales en conjunto ayudan a explicar el contenido de un tema en específico.

Un mapa mental es una representación espontánea de pensamientos que se ramifica desde un concepto central. La organización visual del diagrama fomenta la tormenta de ideas, la toma de notas efectiva, una retención mayor y una presentación impactante. Los mapas mentales pueden ser simples o elaborados y dibujarse a mano o en una computadora. En función de tus propósitos y tu tiempo, el mapa mental puede incluir elementos significativos y creativos, como imágenes, dibujos, líneas curvas de grosor variable y múltiples colores.



Para un caso de uso como la tormenta de ideas o la toma de notas en tiempo real, puede mostrar de forma rápida y sencilla cómo las ideas, a menudo expresadas en una a tres palabras, se desprenden de un tema central. Una plataforma como Lucidchart permite que esto ocurra intuitivamente, con elementos que se reorganizan y cambian de tamaño automáticamente. Con más tiempo, el diagrama se puede volver más ingenioso e influyente en su impacto. Incluso puede convertirse en arte. Otros términos para los mapas mentales son los mapas de ideas, los diagramas de araña y los árboles radiales.



Características de un Mapa Mental


  • Generalmente, el tema central se representa con una imagen ubicada justo en el centro del diagrama.
  • Poseen una estructura orgánica radial, compuesta por nodos conectados entre sí.
  • De la imagen central del tema irradian los demás conceptos e ideas en forma de ramificaciones, en el sentido de las agujas del reloj.
  • Las ideas y conceptos son representados mediante imágenes o símbolos y palabras claves. Es muy importante el uso de colores para destacar y acentuar las ideas, de esta forma estimulamos a nuestro cerebro a crear nuevas conexiones.
  • Cada una de las ideas principales se acompaña de una imagen o palabra clave ubicada en su línea asociada.
  • Las ideas de menor importancia dentro del esquema, corresponden a ramificaciones secundarias, las cuales se desarrollan a partir de aquellas ideas principales que están directamente vinculadas al tema central.
  • Mientras más lejos se encuentre un bloque de ideas del eje central, menor será su importancia dentro del diagrama.
  • En este enlace puedes encontrar diferentes ejemplos de mapas mentales.
Cómo Elaborar un Mapa Mental

Un mapa mental debe comprender el menor número de palabras posible, por lo que es importante emplear únicamente palabras o frases clave, así como también imágenes o figuras que ayuden a representar cada conjunto de ideas.

  1. Inicie colocando la idea central o foco temático, justo en el centro de la hoja de papel. Considere que ésta puede estar representada bien sea por palabras o por algún dibujo que haga referencia al tema a tratar. Es recomendable utilizar una imagen para representarlo y acompañarlo de una palabra clave.
  2. Partiendo de la idea central remarcada en el centro de la hoja, desarrolle a su alrededor el resto de las ideas relacionadas con el tema.
  3. Para establecer un orden jerárquico entre cada una de las ideas, desarrolle las mismas en el sentido de las manecillas del reloj. Tenga en cuenta que aquellas ideas que se encuentren ligadas al foco temático de manera directa, tendrán prioridad sobre las demás; mientras más alejada se encuentre una idea del tema central, menor importancia tendrá dentro del esquema.
  4. Utilice líneas para establecer la relación entre el foco temático y el resto de las ideas desarrolladas a partir de éste.
  5. Puede destacar las ideas encerrándolas en alguna figura, como óvalos o cuadrados, resaltándolas con lápices de colores, imágenes o cualquier elemento que le permita diferenciarlas entre sí y comprender la relación que hay entre ellas; sólo use su creatividad.


Cómo hacer un Mapa Mental - Explicado Paso a Paso

Paso 1: Define y Ubica la Idea Principal

Para comenzar a elaborar tu mapa mental, debes colocar el título del mismo en el centro de la hoja.

El título se refiere a la idea central de tu trabajo que puede ser: “Cambio climático”, “La fotosíntesis”, “Las TICS en la educación”, entre otros. Debe ir acompañado de una imagen que cause impacto y permita al lector saber cuál es el tema, con sólo recibir esa primera impresión del mismo.

Ejemplo: un mapa titulado “Inteligencia emocional” que muestra la imagen de un cerebro y un corazón en actitud de acuerdo o negociación.

Sin recibir más información que esa, el lector asume que se tratará de estrategias para manejar las emociones (corazón) de una forma más racional (cerebro) y, de esta forma percibe la información más importante de manera inmediata, que determinará su interés en el resto del mapa mental.

Por ello es tan importante una buena representación gráfica del título, que no tiene que ser necesariamente muy compleja, puede ser sencilla pero explícita.

Paso 2: Organiza los Subtemas

Comienza a trazar a partir del título, en orden de relevancia y en sentido de las agujas del reloj, una serie de ramificaciones gruesas llamadas subtemas, las cuales se refieren a aquellos aspectos generales que brindarán información específica al lector.


Ejemplo: si tu mapa se trata sobre el “Cuidado de la piel” de seguro hablarás de: limpieza, alimentación, cosméticos e hidratación, o tal vez quieras enfocarlo en aspectos como: mañana, tarde y noche. Todo depende de cómo desees estructurar tu mapa, qué tipo de información quieras brindar y en qué puntos enfocarás su contenido.

En esta imagen, el tema es la planificación de una reunión, por ende el primer subtema elegido por el autor fue la fecha de la misma, luego el lugar, y así sucesivamente, siguiendo el sentido de las agujas del reloj para indicar la relevancia.

Nota que los subtemas o ramificaciones principales son siempre palabras claves y genéricas.

Paso 3: Desglosa los Subtemas

A partir de los subtemas comienza a separar información específica ramificación, disminuyendo un poco el tamaño de la letra a medida que plasmas información más puntual, cuidando que siga siendo legible. Acompaña cada elemento con una imagen o símbolo que la identifique, así como flechas para ayudar a relacionar las ideas de ser necesario.


Puedes desglosar ramificaciones las veces que necesites pero recuerda que la idea es simplificar lo más que puedas el contenido, no deben ser oraciones ni frases largas.

Observa cómo en el ejemplo, a partir de los subtemas, se desglosa información mucho más específica. Generalmente se mantiene siempre el mismo color para indicar al lector que la información pertenece a una misma ramificación.

Paso 4: Utiliza Diferentes Combinaciones de Colores

Es recomendable usar más de tres colores diferentes en un mapa mental para causar mayor impacto en el hemisferio derecho del cerebro y así retener y comprender la información de forma efectiva.

Se sugiere utilizar colores como el rojo y el naranja para el título o el centro de tu mapa mental, colores tibios como el verde y el marrón para las ramas secundarias y colores fríos como azul y blanco para las ramas más lejanas.



Este ejemplo es perfecto para que notes todos esos pequeños detalles que hacen la diferencia a la hora de aprender con los mapas mentales.

Observa cómo cada ramificación es de un mismo color independientemente de las veces en que se desglose. Cada palabra está acompañada de una pequeña imagen o símbolo que hace más fácil al cerebro la asociación de ideas.

Lo más importante es, que a pesar de tener bastante información y contenido gráfico, entre cada subtema y ramificación se mantiene un espacio adecuado, las letras son legibles y poseen un buen tamaño para su fácil lectura, lo que hace que se pueda apreciar mucho mejor la creatividad del autor y que el lector pueda sentirse interesado en el contenido sin distraerse.

Paso 5: Ensayo y Error

Lo interesante de un mapa mental es que produce en el individuo un Brainstorm o “lluvia de ideas”, esto significa que tus ideas irán surgiendo a medida que vayas trabajando en tu mapa, por lo cual es totalmente normal que estés terminando tu creación y recuerdes algún detalle importantes que pasaste por alto.

No pasa nada, simplemente trabaja primero con un borrador y agrega cuantas hojas necesites hasta quedar satisfecho con la información plasmada.

Ejemplos de Mapas Mentales Creativos

Presiona cada imagen para agrandar y ver estos ejemplos en detalle:




Unidad Nº IV - Qué es y cómo se realiza un ensayo

Concepto de Ensayo

Es una obra que contiene una opinión propia, un comentario, análisis o razonamiento de la persona que lo realiza, y generalmente se refiere a un tema o un contenido determinado.

El ENSAYO debe tener coherencia, relación o vinculación acerca del tema que se ha sido recomendado para su lectura y ofrecer una opinión sobre él; debe tener excelente ortografía y redacción, debe hacerse el uso de conectores al inicio de cada párrafo para que tenga relación o concordancia con lo que se está escribiendo entre cuartilla y cuartilla.

El ensayo es una pieza escrita que pertenece al género literario. Esta se caracteriza por el desarrollo de un tema de manera libre y personal. Comúnmente, se escriben ensayos para manifestar una opinión o una idea, y la pieza escrita no se rige a una estructura de redacción específica ni tiene que documentar sus puntos de vista exhaustivamente.

A diferencia del texto científico, el ensayista no debe sustentar sus puntos de vista con pruebas verificables, sino que se limita a expresar su percepción acerca de un determinado tema, de ahí que no todos los ensayos tengan citas o bibliografía.

Tipos de ensayo

1. Ensayo literario: Un ensayo literario, a veces referido simplemente como ensayo, es una disertación breve y en prosa, que analiza o reflexiona en torno a un tema de libre escogencia y abordaje por parte del autor. Se lo considera uno de los géneros literarios, junto con la narrativa, la poesía y la dramaturgia, heredero de la didáctica y por lo tanto emparentado con la enseñanza.
2. Ensayo científico: Una de las fronteras entre ciencia y poesía está en el ensayo. Se le ha llamado género "literario-científico" porque parte del razonamiento científico y de la imaginación artística. La creación científica arraiga, como la poética, en la capacidad imaginativa, ésta no se puede ignorar totalmente; sin embargo no se aparta de la naturaleza o de la lógica. El ensayo comparte con la ciencia uno de sus propósitos esenciales: explorar más a fondo la realidad, aproximarse a la "verdad" de las cosas. Comparte con el arte la originalidad, la intensidad y la belleza expresiva.

Según la intención comunicativa del autor, los ensayos se pueden clasificar en expositivos, argumentativos, críticos y poéticos.

a) El ensayo expositivo: Como su nombre lo indica, expone ideas sobre un tema, presentando información alrededor del mismo y matizando esta información con la interpretación del autor y opiniones personales interesantes alrededor del tema en cuestión.
b) El ensayo argumentativo: Tiene como propósito defender una tesis con argumentos que pueden basarse en citas o referencias, datos concretos de experiencias investigativas, alusiones históricas, políticas, u otras, fundamentos epistemológicos.
c) El ensayo crítico: Describe o analiza un hecho, fenómeno, obra o situación, emitiendo un juicio ponderado.
d) El ensayo poético: Expresa la sensibilidad de su autor, utilizando lenguaje literario.

Procedimientos para su elaboración

Un buen ensayo, con relación a las reglas estilísticas, debe ser:

1. Conciso y claro: El ensayo se encuentra delimitado y jerarquizado en sus componentes y en sus contenidos. Es necesario clasificar y trabajar las dominaciones jerárquicas del texto para que sea claro y preciso. Por otra parte, si existen muchas ideas el texto se vuelve confuso; el ensayo debe ser claro para que el pensamiento del que escribe, penetre sin esfuerzo en la mente del lector.
2. Preciso: Es necesario utilizar términos precisos y no ambiguos. Muchos escritores creen que utilizando palabras rebuscadas o sinónimos solucionan este problema. Recordemos que los sinónimos no tienen igual significado, pues dependen del contexto y la cultura. Ejemplo: Perezoso, ocioso.
3. Coherente: La dirección y la unidad del ensayo, se encuentran determinados en gran medida por la articulación lógica que le demos a las oraciones y a los párrafos. El ensayo debe tener como mínimo dos planos básicos; el plano del contenido y el de su expresión lingüística. Los conceptos a través de sintagmas, las proposiciones por oraciones y los subtemas por párrafos.
4. Consistente: Un ensayo adquiere consistencia en su cuerpo cuando al presentar las argumentaciones, no admite contradicciones, originando de esta forma que el texto sea natural, espontáneo, claro y preciso.
5. Sustentado: Se utiliza mucho, pues los ensayos de corte argumentativo, en los cuales la hipótesis y las tesis principales, deben de ser desarrolladas con profundidad argumentativa, a diferencia del ensayo expositivo el cual es de carácter esquemático, pues solo describe con evidencias simples, que muchas veces no requieren de procesos de confrontación teórica o de demostraciones experimentales.
6. Finalidad: el ensayo debe actuar como motor de reflexión, generador de duda y de sospecha, productor de ideas nuevas. El ensayo se hizo para diluir los designios de las lógicas Aristotélicas e introducirnos al mundo de la lógica borrosa donde no solo podemos hablar de una verdad o una falsedad, sino de una posibilidad o de una incertidumbre.
7. Los formales y de estructura externa: Ortografía, sintaxis, aparato crítico y el formato de presentación.

Para escribir un buen ensayo, no solo se requieren ideas, sino que se requiere una alta dosis de lectura pertinente, para poder escribir al respecto. La inspiración para el ensayo no surge de la nada, surge de la experiencia lectora y escritora que tengamos.

En síntesis, un buen ensayo, es como una buena pintura: las frases al igual que los colores, se deben combinar de una forma agradable. La armonía resultante de esta mezcla es el gran secreto de los ensayistas; pero no basta que las ideas de un ensayo, sean armoniosas, deben ser además, como los elementos de un cuadro, es decir vivos y pintorescos, para que puedan mostrar las tesis confrontadas por los argumentos de una forma cautivante y atrayente.

Recopila documentación

Esta debe ser actualizada y variada sobre el tema. Una vía clave es revisar los índices de los textos vinculados con el tema y las revistas especializadas. También puedes consultar periódicos, apuntes, vídeos, diccionarios o páginas web.

Con el material recopilado realiza los siguientes procesos

a. Construye un esquema: Este proceso es esencial. Su propósito es ordenar con logicidad todos los aspectos que vas a tratar en el ensayo. Es decir, es el esqueleto o arquitectura de tu trabajo que te permite darle secuencia y profundidad. Asúmelo como una «guía flexible», que puedes modificar o ampliar a medida que avanzas en la redacción.  No lo debes incluir en el texto, pues su función es sólo orientadora y de apoyo para alcanzar fluidez, orden y logicidad. En ese esquema puedes incluir como grandes ejes: Introducción, desarrollo, propuestas y cierre.
b. Elabora citas textuales o parafraseadas por cuanto te servirán para explicar, ampliar, argumentar o refutar cualquier idea. Luego clasifícalas en grandes categorías para que puedas tener un «banco de datos» válido para comparar, analizar, ampliar o hasta para realizar estudios cronológicos.
c. Para las cita textuales, selecciona conceptos, opiniones y datos sobre los sub-temas que te parezcan relevantes de varios autores, fíchalos siguiendo siempre las pautas acordes con el tipo de fuente.
d. Resume, interpreta o analiza conceptos, opiniones o postulados para incluirlos dentro del ensayo, pero en forma parafraseada para demostrar tu comprensión de lo que dicen otros autores u otras teorías.
e. Elabora tus propios conceptos, juicios y análisis sobre el tema o sub-temas. Implica tu crecimiento intelectual.
f. Argumenta. Elabora varias argumentaciones sobre la hipótesis o tesis que presentas en tu ensayo, es decir por qué lo afirmas y cómo lo corroboras. Utiliza razonamientos convincentes y apóyate en testimonios, datos, citas, máximas o proverbios. A veces conviene ordenar esos argumentos con algún criterio, por ejemplo, históricos, políticos o legales.

Partes de un ensayo


  • Introducción o planteamiento: Es una de las partes fundamentales del ensayo, para poder cautivar ? atrapar o hechizar al lector. Esta se hace a partir de una opinión, de una pregunta, de una hipótesis o de un pensamiento metafórico.
  • Desarrollo: tiene que ver con el proceso argumentativo de las ideas principales, secundarias y periféricas, las cuales acompañadas de citas, ejemplos, pruebas y registros lograrán sustentar la tesis principal del ensayo.
  • Conclusión: Si el comienzo del ensayo, se presenta una tesis una hipótesis es necesario desarrollarla para poderla comprobar o desaprobar a través del proceso argumentativo.

Sigue el esquema que hiciste para que redactes en ese orden y verás lo fácil y agradable que te resulta. El primer o segundo párrafo responden a la introducción, desde allí motiva hacia el tema y señala la importancia que tiene y el alcance de tu trabajo. Seguidamente, redacta los párrafos correspondientes al desarrollo. En esos párrafos incorpora: antecedentes, conceptos, explicaciones de problemas, argumentos, discusiones o controversias, principios, referentes teóricos, modelos, clasificaciones, comparaciones, métodos o ejemplos.

Son relevantes tus opiniones pues constituyen aportes sobre el tema. Puedes incluir reflexiones finales, recomendaciones, conclusiones o propuestas para futuras investigaciones.

Construcción del Ensayo

Escribe en forma impersonal (sin primera o tercera persona), en lenguaje formal y técnico, cuyos párrafos aparecerán según el orden previsto en el esquema, de tal manera que las ideas desarrolladas deriven en otras, sin digresiones o repeticiones inútiles. Cada aspecto representa avances sucesivos en la profundidad del discurso y será tratado en uno o más párrafos según la densidad requerida por un determinado aspecto.

El estilo debe ser directo y claro. Recuerda que se escribe para hacerse entender y no para hacerse adivinar. Atiende la ortografía y la concordancia entre el sujeto y el verbo, entre el sujeto y el número, el uso adecuado de los signos de puntuación y evita términos repetidos. Esto último puedes evitarlo construyendo tu propia lista de sinónimos, pero corrobora que se refieran a lo mismo, pues a veces no corresponden. He aquí algunos ejemplos:


  • Profesor: docente, maestro, ductor, mediador, etc.
  • La educación es un proceso: fenómeno, hecho, actividad, sistema, sector, etc.
  • Discurso pedagógico: argumento, explicación, tratado, modelo, postulado o paradigma.


Cada párrafo estará formado por una o varias oraciones separadas con un punto y seguido, pero en conjunto expresan una sola información. Generalmente un párrafo contiene una idea principal apoyadas con otras secundarias y no deben resultar tan largos. En ellos puedes unir tus ideas con las de otros autores con creatividad y honestidad.

Para demostrar el desarrollo de tu pensamiento profesional y la profundidad de tu ensayo utiliza los siguientes procesos cognitivos: construye definiciones conceptuales, descriptivas y esenciales o aristotélicas; refiere teorías o marcos conceptuales; anota causas y efectos; clasifica; compara; opina; reseña textos o revistas, periódicos; analiza, argumenta, ejemplifica, describe, sintetiza, etc.

Utiliza adecuadamente los «conectores», por cuanto son frases que permiten unir párrafos, revelar secuencia, relacionar, ordenar o anunciar. Existen clasificaciones de conectores, entre ellas la citada por Álvarez, L. y Rosario Russotto. (1996). He aquí un conjunto de ellos que pueden ayudarte:


  • Para agregar ideas: Además, asimismo, también, al mismo tiempo, en igual forma, con base en, luego, por una parte, es conveniente, (preciso, necesario, oportuno) etc.
  • Para introducir ideas opuestas: Sin embargo, no obstante, de otro modo, en otro orden de ideas, en oposición, por lo contrario.
  • Para introducir otro tema: Concerniente a, con referencia a, en cuanto a, en lo tocante, respecto a, acerca de, sobre, referente a.
  • Para indicar relaciones de tiempo: Actualmente, posteriormente, en primer lugar, en la actualidad, en otra época, en este momento, por ahora, en tiempos pasados, en nuestros días, en esta época, en esta década, en los últimos decenios, a principios de milenio.
  • Para explicar causas: Por esta razón, a fin de que, puesto que, ya que, por ello, por aquello, por esta situación, por este motivo, por este pretexto.
  • Para advertir consecuencias: Por tanto, en consecuencia, en una y otra parte, en correspondencia, seguidamente, consecutivamente, por consiguiente, en tal sentido, como resultado, en efecto, en conclusión.
  • Para establecer comparaciones: De igual manera, igualmente, de otra manera, equiparable a, de la misma forma, en las mismas circunstancias, en primer momento.
  • Para expresar opiniones: En mi opinión, a mi manera de ver, considero, al respecto opino, declaro, afirmo, asevero.
  • Para indicar el cierre: En conclusión, en síntesis, en último lugar, por último, finalmente, en fin, para concluir.

Es importante que alcances la pulcritud en tu trabajo. Eso lo puedes lograr al evitar, entre otros:


  • El abuso de los «conectores».
  • El que galicado.
  • El abuso del gerundio.
  • Los barbarismos, anglicismos y galicismos.
  • Las redundancias.
  • Frases hechas (Ej. Hoy por hoy. Mi aporte es un granito de arena. En el terreno de las hipótesis).
  • Las explicaciones innecesarias, por cuanto abultan el párrafo y dificultan captar la idea central.
  • Incoherencias. (Se refiere a contradicciones o incompatibilidades. Ej. Afirmar: La Pedagogía es una ciencia en construcción. y más tarde señalar: Ya todo se ha dicho en educación.)
  • Los calificativos. Ej. La educación es maravillosa.


También es importante demostrar la honestidad en tu trabajo, esto implica darle los créditos a los  autores trabajados y admitir las limitaciones del enfoque. Después de haber terminado la primera redacción de tu ensayo:


  1. Realiza una lectura global con el fin de revisar los aspectos formales, logicidad, coherencia y ubicación de las citas, además para corregir estilo y gramática. En esta etapa logras precisión en tus ideas, buscas sinónimos, eliminas frases o las amplías o depuras, entre ellos, de artículos y mayúsculas injustificadas.
  2. Permite que otra persona lo lea para corroborar si las ideas o juicios están claramente expresados. Esta evaluación externa permite oír sugerencias y discutir opiniones.
  3. Por último, recuerda que el tamaño del ensayo variará de acuerdo a las exigencias de tu profesor, del tema o de tus propias exigencias.
Presentación del Ensayo

Este trabajo intelectual lo puedes transformar en un artículo de prensa, una ponencia o una conferencia, pero para su presentación formal a la cátedra, recomiendo:

1.      Utiliza papel carta.
2.      Cada página debe tener márgenes: Superior y derecho de 4.cm. e inferior e izquierdo de 3 cm.
3.    En la presentación considera: portada, páginas numeradas en la parte superior derecha y biografía. (No lleva introducción, ni tabla de contenidos, cuando se trate de un trabajo corto).
4.      PORTADA: Consta de:
·        El membrete de la universidad (parte superior)
·      EL Título del Trabajo (centro de la hoja y con mayúscula), y debajo en letra menuda la expresión: Ensayo, así notificas el tipo de tu trabajo, por cuanto existen otras modalidades tales como informe, monografía, tesis, tesina.
·         Autor: (nombre completo)
·         Ciudad y fecha.
Referencias


Es imprescindible en todo trabajo científico. Elaborarlas exige una serie de cuidados, por cuanto sus datos resultan útiles para otras investigaciones y revelan vigencia y procedencia.

Las referencias abarcan libros, revistas, videos, tele-conferencias, periódicos, correo electrónico y demás materiales que te ofrecieron apoyo directo en la construcción del ensayo, pero sólo se incluyen
los materiales consultados, por cuanto reseñar un libro no tratado es contrario a la ética del escritor.

Las organizaras en estricto orden alfabético y siguiendo las pautas del sistema funcional. Empieza con el apellido del autor e iniciales de sus nombres y el año de publicación, punto. Luego el nombre del texto en cursiva, seguidamente la ciudad, dos puntos y la editorial, todo esto en una línea continua. Ej.

Santos G., M. A.(2000). La escuela que aprende. Madrid: Morata.

Estas referencias se escriben con un sólo espacio y demandan puntos, comas, cursivas, paréntesis, esos detalles, además de observarlos en este trabajo, puedes ampliarlos en los textos especializados en la materia. Sin embargo, destaco el caso de las instituciones autoras de trabajo, las cuales se incluyen en el orden alfabético. De igual manera los instrumentos legales, cuyo orden se realiza a partir de la primera palabra de su título. Ej.:

Ley de Universidades. (1970). Gaceta Oficial de la República de Venezuela, 1.429. (Extraordinario), Septiembre 8, 1970

Para incluir las referencias provenientes de fuentes electrónicas como libros, artículos, ponencias, leyes, proyectos. Sigue el patrón: autor, fecha, título en cursiva, luego entre corchetes [libro en línea] o [datos en líneas]. Disponible: incluye la dirección electrónica y el nombre del explorador y por último la fecha en que lo consultaste en la red entre corchetes. Ej.

Pérez, D. y Guzmán, M. (1993). Enseñanza de las Ciencias y la Matemática. Tendencias e innovaciones. [Libro en Línea] Organización de Estados Iberoamericano para la Educación la Ciencia y la Cultura: Editorial Popular. Disponible: http.www.campus.oei. org/oeirvirt/ciencias/htm [consulta: 2001, noviembre 20] Consultado el 1 de marzo de 2003.

En el caso de revistas en la red, coloca en cursiva el nombre de la revista e incorpora el volumen y número. Ej.

Muñoz, J. F. Quintero y Múnevar, R. A. (2002). Experiencias en investigación-acción-reflexión con educadores en proceso de formación en Colombia. Revista Electrónica de Investigación Educativa4 (1) en www: Disponible: http.//Redie.ens.uaabc.mex/. vol4no1/ contenidomunevar.html Consultado el 1 de marzo de 2003